19. SER BUEN DENTISTA NO ES SUFICIENTE
SER BUEN DENTISTA NO ES SUFICIENTE
Dr. Jaime Otero M.
Dr. Jaime Ignacio Otero I.
En esta publicación le haremos llegar algunos
comentarios respecto al conjunto de conceptos y acciones que deben ser
ejecutados permanentemente por quienes desean trabajar con buenos resultados en
lo científico, lo técnico, lo clínico, lo social y lo laboral.
Definimos estas 5 áreas en las que se puede medir
el éxito individual y corporativo de un dentista, ya que la eficiencia en
“lo científico” es la base de todo trabajo relacionado con la medicina y por
ende con el ser humano. Nadie puede ser médico sin sustento científico pues su
trabajo se convertiría en un simple trabajo manual y esa diferencia, es lo que
nos distingue de los empíricos.
Todos hemos tenido siempre la más absoluta
convicción que para alcanzar el éxito en la Odontología es absolutamente
necesario tener una excelente preparación técnica y científica si es que
deseamos brindar un servicio de primerísima calidad. Ellos nos permitirá lograr
en el transcurso del tiempo, poseer una buena cartera de pacientes que nos
permita vivir con tranquilidad, comodidad y bienestar. Quien no disponga de una
buena calificación como profesional de la salud, difícilmente pueda satisfacer
las expectativas de salud que traen sus pacientes.
“Lo técnico” es fundamental pues nos permite
recoger la experiencia de terceros para aplicarlo a favor de nuestros
pacientes. La investigación realizada en los laboratorios y recogida
posteriormente por los fabricantes de productos dentales nos ayuda mucho
para lograr una práctica exitosa, pues optimizan nuestros resultados. Los
nuevos productos dan origen a nuevas técnicas de aplicación de los mismos que
deben ser respetadas estrictamente para no fracasar. Muchas veces la
originalidad o la inventiva debe ser dejada de lado para ser rigurosos en la
aplicación de la tecnología. Los protocolos sirven al médico de pauta general
para sus procedimientos, pero la pauta que ellos señalan con precisión debe ser
respetada. Cierto es que puede presentarse diferencias de criterio sobre la
estrictez con que deben ser respetadas pues muchos dicen que debe primar el
criterio, fruto de la experiencia y de las evidencias, pero las técnicas
siempre deben ser respetadas.
El profesional debe saber unir lo científico y lo
técnico, pues si solamente aplica tecnología en su trabajo será un “tecnócrata”
y estará muy lejos de ser un profesional de la salud. La simple aplicación
indiscriminada de técnicas operatorias nos puede llevar al fracaso con
facilidad pues atendemos personas que se distinguen de un tipodont por su
individualidad biológica y su distinta reacción ante estímulos semejantes. La
simbiosis de lo científico y lo tecnológico nos hace médicos, siempre y cuando
rodeemos a nuestros actos de un humanismo ético y moral que nos haga respetar
lo doliente y lo humano de nuestros pacientes. Si se deja de lado lo ético, lo
moral y lo humano de nuestra profesión seremos unos vulgares vendedores de
extracciones, de coronas de acrílico, de prótesis, etc y precisamente eso no
somos. Somos muchísimo más.
De la aplicación justa, adecuada, equilibrada y
oportuna de lo científico y lo técnico, deviene el éxito clínico. Quien sepa
qué hacer a un paciente determinado en un momento preciso, logrará buenos
resultados porque está bien preparado para alcanzarlos. Obtener satisfacción de
las personas en lo clínico es muy importante y eso distinguirá ante los ojos de
las personas a los “buenos dentistas” de los considerados injustamente “malos”
pues la gente lo que aprecia son resultados. La gente compra bienestar,
estética y no salud. Somos así. De esta manera responde nuestra sociedad por
falta de educación odontológica.
Un excelente profesional que atienda a una persona
que tenga una molestia al masticar, será considerado como “muy bueno” si la
persona puede comer con comodidad después que se le haya trabajado. Al paciente
realmente no le importa lo que se le haya hecho. Lo que le importará es que
“ahora sí puede comer bien”. Si Ud. empleó toda su ciencia y su técnica y
cuando come, al paciente se le quedan restos de alimentos que le presionan la
encía por el impacto masticatorio, Ud. no será nunca “un buen dentista” ante
sus ojos.
Por eso siempre se habla de un concepto que recién
enunciamos y es el de “la calidad de nuestros servicios”, concepto que debe ser
medido y apreciado con doble direccionalidad: calidad en “lo técnico” en “lo
funcional” . En “lo técnico” Ud. ya sabe perfectamente qué es. En lo
“funcional” se refiere a la manera como el paciente aprecia o estima que se le
ha brindado el servicio y determinará su grado de satisfacción. Por esos e dice
que la calidad tiene un componente subjetivo muy grande. De la percepción de
calidad que tenga el paciente, dependerá si se siente satisfecho al haber
gastado su dinero en lo que Ud. le hizo, si lo anima a hablar bien de Ud. y
recomendarlo ante sus amigos y familiares. (1)
La “calidad funcional” de los servicios que preste
en su consultorio es un factor muy importante a tener en cuenta en todo
momento, tanto por Ud. como por su personal asistente. Muchas veces el buen
trato que se dispensa a la gente, les impacta más que una buena y lustrosa
amalgama de plata. Una cara alegre, sonriente, sobre todo receptiva, que
muestre deseos de ayudar, de atender bien, una llamada por teléfono de su parte
después de haber hecho una extracción a un paciente, para saber cómo está,
impresiona mucho y lo distingue como un “médico humano” y no como “un buen
sacamuelas”. Estas cosas son las que hacen las grandes diferencias y que unas
salas de espera estén llenas y otras vacías. Después de todo, a todos nos gusta
que nos traten bien y que nos engrían.
Por supuesto que Ud. recordará con satisfacción la
vez que fue a comer con su familia y unos amigos a un restaurante determinado y
no solamente le agradó la buena comida que le dieron, sino que lo
impresionó más fue la excelente atención de los mozos, la delicadeza del dueño
que se acercó a saludarlo a su mesa, conversó unas palabras con todos (después
de todo, él lo conocía de vista del club), pero Ud. le dijo a sus amigos que
tenían una gran amistad y que esa era la razón por la que le convidó un
cafecito a todos. De esa misma manera, Ud. siempre deberá ser sumamente cortés
y cordial con sus pacientes: dentro del consultorio y fuera de él.
No solamente se debe Ud. preocupar de las
necesidades odontológicas de sus nuevos pacientes, sino que indague su lado
humano sin entrar por supuesto en lo reservado y confidencial. Felicite cuando
deba, agradezca cuando sea necesario y sobre todo, sepa entender cuando alguien
llega diez minutos tarde a su cita. No sea permisivo en extremo ni tan estricto
como monje cartujo. Sea amigo de sus pacientes, pero le aconsejamos que “no sea
tan, tan amigo”, manteniendo una cierta distancia que no enfríe las relaciones.
Sea el dentista de la familia pero sin hacer demasiado aspaviento. Una relación
equilibrada siempre le será muy beneficiosa por que le permitirá exigir cuando
sea necesario.
Esté propenso al diálogo y pregunte a sus pacientes
si quedaron satisfechos con lo que ha hecho. Use el espejo tantas veces como le
sea necesario para que vean qué bien quedó lo que Ud. acaba de hacerles
en la boca. Muchas veces el paciente no sale contento del consultorio, por que
faltó pulir un poco una resina. Pregúntele cómo fue tratado por su Secretaria o
por el personal asistente en general. Sea un gerente de orejas grandes, que
escuchando se aprende mucho y se entera uno más de lo que piensa.(2)
Ofrezca garantía sobre lo que ejecuta pues a Ud. le
disgustaría mucho tener que volver a pagar una compostura de su reloj por
segunda o tercera vez. Le aconsejamos que cobre por “devolver la salud bucal al
paciente y darle confort”, antes de estar cobrando sus honorarios por micra
cuadrada de resina o microgramos de sarro que retire. Piense siempre en grande
si quiere triunfar. Nunca pierda su vida en lo insignificante.
De lo que hemos ido expresando, Ud. deducirá el
papel de “lo social” en el éxito de su práctica profesional sea ésta pública o
privada, ya que Ud. trata a personas y no a bocas. Ud. existe en la sociedad,
porque esta lo necesita. Si no hubiera caries, enfermedad periodontal,
maloclusiones dentarias y otras lesiones más, Ud. no existiría. No habría
dentistas. El Estado y la Nación nos necesitan porque somos elementos
profesionales de utilidad para brindar salud bucal a la sociedad. Si no
logramos encontrar un puente adecuado entre la odontología y las personas, la profesión
devendrá en inútil porque nadie la puede usufructuar o al menos, solamente una
pequeñísima porción de determinada escala socioeconómica podrá acceder a
nuestros servicios. Y nosotros nos debemos a las grandes mayorías. Estos no son
enunciados políticos sino planteamientos muy acordes con la moralidad, la
ética, la justicia y sobre todo la solidaridad que es la base de la identidad
nacional, bien que tanto bien nos hace.
Su papel es dar bienestar y devolver la salud a
todos quienes lo busquen. No importa sus propias necesidades económicas ni el
tamaño del bolsillo de quien venga a atenderse. Nunca cobre de más
aprovechándose de la apariencia de nadie pues a Ud. no le gustaría que le
cobren a su esposa 1 sol más por el kilo de pollo, porque es la “esposa del Dr.
Fulano”.
En un país como el nuestro, en donde el 83 % de las
personas ganan menos de 300 dólares mensuales y en el cual un jubilado casi no
conoce los billetes grandes, sea un elemento útil a la sociedad permitiendo que
todas las personas tengan acceso a los beneficios de lo que Ud. brinda. Esto es
la “equidad” en el servicio que todos tenemos la obligación de permitir y
ofrecer a nuestros semejantes.
Con un buen gerenciamiento de su consultorio Ud.
logrará eficiencia, eficacia y buenos resultados, traducidos en una adecuada
rentabilidad a niveles permisibles para muchas personas. No se olvide que la
recesión lleva ya muchos años azotando el bolsillo de grandes grupos humanos y
que la economía nacional tardará un buen tiempo para mejorar. Después de todo,
Ud. y nosotros nos ganamos decentemente la vida como dentistas y nada nos
impide obtener un buen fruto económico por nuestro trabajo, pero para ello
debemos saber leer la realidad que nos rodea, saber leer el mercado, ser
marketeros. (3).
Es interesante que le expresemos (comentario que en
otra oportunidad ampliaremos) que el secreto del éxito económico de cualquier
empresa es vender mucho, con márgenes adecuados y que la productividad eleva la
rentabilidad. Quien no vende no gana y quien vende mucho gana bastante, a pesar
que los márgenes de utilidad unitaria por servicio sean relativamente bajos.
Esto es economía pura.
Sea prudente con el nivel de sus honorarios por que
no desdice “su calidad profesional” si no son tan elevados que muy pocas
personas los pueden pagar. Nunca de las espaldas a la realidad que lo rodea.
Los honorarios sumamente elevados y sobre todo, los márgenes no calculados
científicamente sino al azar “al buen parecer o copiando lo que otros cobran”,
ha cerrado el libre acceso de gran parte de la población a los beneficios de
muchos de los servicios y la odontología en un servicio del área de la salud.
(4) El secreto del éxito no está en subir los honorarios sino en bajar los
costos y para eso debe administrar bien su práctica y gerencia adecuadamente su
consultorio (5)
En este libro nuestro (5) Ud. encontrará
desarrollados temas tan importantes como “El consultorio una empresa. El
dentista su gerente”, “Gerencia del consultorio odontológico”, “Técnicas de
Gerencia para el consultorio odontológico” y “Técnicas de Control en el
consultorio odontológico” y como Ud. es el gerente de su propio consultorio, no
será uno eficiente si no se capacita para ello. Un concepto que se lee de
manera implícita o tácita en los artículos y libros sobre Administración de
Servicios es que todo el mundo administra su propia vida y su propia empresa.
Lo que sucede es que algunas personas lo hacen bien y otras mal. De Ud.
dependerá en qué grupo desee estar.
Retomando el tema de los honorarios en función del
papel social que los dentistas debemos cumplir, recordemos que la gente
solamente paga importes que pueden y que consideran justos, equitativos por que
se encuentran ubicados dentro de los parámetros determinados por el mercado. Se
paga lo que se considera conveniente. (6) El libre juego de la oferta y la
demanda es lo que determina el nivel de los honorarios. Le aconsejamos no se
quede “fuera del mercado” pero sobre este tema le comentaremos en una próxima
entrega: sobre las leyes de la oferta y la demanda de los servicios de salud.
En nuestro país terminamos el año 1999 con 11,738 dentistas registrados, y el
año 2,000 con 12,774. Esto representa un crecimiento numérico de 1,036
profesionales más y uno porcentual de 8.8 %. El año 2,001 terminaron los
Registros del Colegio Odontológico del Perú con 13,865 (un incremento numérico
de 1,091 dentistas más y un crecimiento porcentual del 8.5 %, es decir
semejante.
El día en que estamos escribiendo estas líneas, 13
de Febrero del 2,002 ya somos 13,954 los dentistas inscritos. (Hoy que
corregimos lo escrito, el 13 de Abril del 2,004, ya pasamos los 16,200.
Increíble, verdad ?) lo que significa claramente es que el nivel de la oferta
de mano de obra profesional crece considerablemente y que cada día que pasa, la
competencia profesional es mayor. De acuerdo a las leyes de la economía, a
mayor oferta de personas que se dedican a una actividad, en nuestro caso
Odontología, es de esperarse un descenso de los honorarios ya que la demanda de
servicios no se incrementa por que los dentistas no hacemos mucho para que esto
suceda.
Le aconsejamos lea nuestros artículos “La pobreza
en el Perú” (7) “Pacientes y Honorarios” (8), “Cómo disminuir los
costos y gastos en el consultorio” (9) y algunos más a los que en lo sucesivo
iremos haciendo referencia, en los que expresamos cómo se puede lograr un nivel
accesible a nuestros honorarios a favor de nuestros pacientes.
Para completar esta presentación inicial, “lo
laboral” se deduce de lo expuesto. Tener una profesión nos convierte en seres
privilegiados dentro del contexto cultural de nuestro país ya que no mucha
gente puede alcanzar una calificación universitaria. Este hecho, teóricamente
nos debería permitir vivir en muy buenas condiciones ya que se considera una alta
incidencia y prevalencia para las enfermedades bucales. Trabajo hay. El
problema es que poca gente acude habitualmente lo que origina que muchos de
nuestros consultorios no sean visitados por grandes grupos humanos. La recesión
económica existente desde hace unos 5 años es uno de los factores de nuestros
niveles de sub ocupabilidad pero no es de ninguna manera la única razón
existente para nuestro parcial desempleo.
Son muchas cosas más las que debe hacer un dentista
para contar con una buena clientela, en número y calidad, si es que éste es su
concepto primordial del éxito. De cada quien depende ser un empresario
eficiente en el área de los servicios de salud y esta eficiencia debe
contemplar necesariamente lo científico, lo técnico, lo clínico pero para
lograr también lo social y lo laboral, ser un buen dentista no es suficiente.
La verdad es que “ Debemos gerenciar mejor la
Odontología” (10) para ser más eficientes y sobre todo, más útiles para nuestra
gente y nuestro país.
BIBLIOGRAFÍA.-
1. Matzumura, Juan. “ Calidad Total en Salud ”.
Curso Maestría de Gerencia de Servicios de Salud. Unidad de Post Grado de la
Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Noviembre-Diciembre 2001.
2. Kotler, Philip; Bloom, Paul “ Mercadeo de
Servicios Profesionales ”. Editorial Legis, Serie Empresarial. Colombia, 1988
3. Otero, Jaime “ Marketing en Odontología ” libro
publicado con el auspicio de la Sociedad Peruana de Administración Integral en
Odontología. Lima, 1992.
4. Katz, Bernardo “ Cómo gerenciar el servicio al
cliente”. Editorial Legis, Serie Empresarial, Colombia, 1987
5. Otero M. Jaime; Otero I. Jaime Ignacio. “
Gerencia en odontología. # Gerencia del consultorio ”. Tomo 1 Libro publicado
con el auspicio de la Asociación Latino Americana de Gerenciamiento
Odontológico, www.odontomarketing.com y www.dentistasperu.com
Lima, Julio del 2001
6. Drucker, Peter “ La Administración en una época
de grandes cambios ”. Editorial Sudamericana, Argentina, 1995
7. Otero M. Jaime, Otero I. Jaime Ignacio. “ La
pobreza en el Perú” ubicado en www.dentistasperu.com
8. Otero M. Jaime, Otero I. Jaime Ignacio “ Pacientes
y Honorarios”
Trabajo presentado en la 62 Reunión Anual de la
Academia de Estomatología del Perú.Encuentro del International College of
Dentists Lima, 17 de Noviembre del año 2,000
9. Otero M. Jaime, Otero I. Jaime Ignacio. “Cómo
disminuir los costos y gastos en el consultorio”. Artículo ubicado en la
web www.dentistasperu.com
10. Otero, Jaime “ Debemos gerenciar mejor la
Odontología” Editorial de la revista Odontología. Ejercicio Profesional “
de la web www.odontomarketing.com , Noviembre del
año 2,000.
P:D: Deseamos considere que estas cifras eran las reales hace 15
años pero han variado al 2019, hoy. Igual lo invitamos a que haga el ejercicio y compruebe lo
acertado de lo expresado. Gracias por leernos y recomendarnos.
Dirección de los autores:
ejerciciodelaodontologia@gmail.com
jotero@odontomarketing.com
Comentarios
Publicar un comentario