21. PACIENTES, HONORARIOS Y TARIFAS O ARANCELES
PACIENTES Y HONORARIOS
Dr. Jaime Otero M.
Dr. Jaime Ignacio Otero I.
Este artículo ha sido publicado en la web www.gerenciasalud.com en la edición del mes de Marzo del 2006.
Este binomio, “ pacientes y honorarios ” es de vital importancia en
todo consultorio profesional y ambos deberían ser una preocupación permanente
para todo cirujano dentista que se interese en alcanzar buenos resultados en su
práctica. Ningún consultorio podrá sobrevivir sin pacientes y estos no existirán,
si no se les ofrece honorarios adecuados que sean aceptados por ellos y sobre
todo, que los puedan pagar.
Los pacientes son un elemento fundamental en nuestro ejercicio
profesional por que nuestros consultorios son empresas en las que se
ofrecen servicios de salud. Si nadie desea adquirir aquello que ofrecemos, no
obtendremos buenos resultados, ni en lo netamente profesional (por que a nadie
le daremos salud ) ni en lo empresarial ( siendo lo nuestro una empresa, en
ella nos ganamos la vida ).
Al rubro de “ venta de servicios ” pertenece
nuestro consultorio, ya que el intercambio existente con los pacientes, está
relacionado con una retribución de tipo económico. La venta de servicios en
general, es un tema muy desarrollado en la economía de nuestras sociedades y su
enfoque ha cambiado sustancialmente en los últimos tiempos y particularmente en
los últimos años: quien no vende, fracasa. Para cualquier empresa, existe un
aspecto muy importante: siempre hay que vender más, para ganar más. “Vender bastante
” traerá una serie de ventajas para nosotros y nuestro equipo de trabajo.
El
beneficio obtenido por la práctica de nuestra profesión será mayor cuando mayor
demanda exista de nuestros servicios, por que el gasto general del consultorio
se podrá diluir más, cuanto mayor sea la productividad alcanzada.
Tal vez le pudiera estar llamando la atención el enfoque que
estamos imprimiendo a estas líneas, pero el concepto de “ consultorio
particular ” que todos tuvimos durante muchos años, ha dado paso a un nuevo
modo de ver la planificación y desarrollo de nuestros centros de atención de
salud bucal: son lugares en los que los miembros de la sociedad (las personas)
acuden a proveerse de los beneficios de la Odontología, lo que les permite
adquirir un mejor modo de vida. La salud no es considerada en la actualidad
solamente como la ausencia de enfermedad, sino como la capacidad de vivir
mejor. Si nosotros no logramos que muchas personas se beneficien de aquello que
ofrecemos, no estaremos caminando la senda del éxito por que no seremos
trascendentes.
Nuestra proyección social será insignificante si nuestra
cobertura es pequeña, por que no es lógico que una persona como nosotros
invierta un mínimo entre 5 o más años de su vida en estudiar una
profesión, para al final solamente lograr que muy pocas personas se beneficien
de su habilidad y conocimientos.
Nuestros “ consultorios-empresa ” o “ empresas-consultorio ” deben
atraer a grandes grupos humanos, ya que nosotros vivimos de sus resultados y me
imagino que a nadie le guste vivir en malas condiciones. Desgraciadamente el
dinero es un elemento necesario en la sociedad actual, tiene importancia en
nuestro modo de vida y es el resultado de todo proceso de transacción.
No es
suficiente producir servicios, sino que tenemos que tener la habilidad de que
sean comercializados (comprados) de manera permanente y regular. Nuestra
cartera de pacientes o clientes debe ser mantenida e incrementada si deseamos
vivir con tranquilidad.
Lograr canales de abastecimiento de pacientes será una
necesidad imperativa en nuestros consultorios, pero ellos no valdrá de nada, si
la gente que acude en demanda de nuestros servicios no regresa, por que no
puede pagar nuestros honorarios. La “accesibilidad ” a nuestros servicios de
salud bucal deberá ser buscada permanentemente. Por eso hablamos de “pacientes
y honorarios” por que sin “honorarios accesibles”, no habrán “pacientes”.
Son un binomio a tener siempre en cuenta.
“Hace más de doscientos años atrás, Adam Smith, considerado como el
padre de la economía moderna, había advertido que para las empresas, lograr el
consumo es más importante que la producción ” (1).
Producir es relativamente
fácil; lo difícil es comercializar nuestros productos o servicios.
El Marketing
moderno y las exigencias del mundo actual han hecho cambiar el antiguo criterio
de que las empresas debían contentarse con producir aquello que sabían y
después debían conseguir quién se lo comprara. Ahora las cosas son distintas.
Primero el gerente de al empresa se debe informar sobre qué desea comprar la
gente ( el mercado) y recién se estructura el sistema de producción,
adecuándolo a las necesidades o exigencias de las personas.
Lo mismo sucede con
los servicios profesionales en Odontología. De nada nos valdría no saber
obturar bien piezas dentarias cuando sabemos perfectamente que la gente lo que
necesita es Operatoria Dental. Mal haríamos en poner un consultorio en el que
nuestro servicio principal y mejor elaborado sean las coronas de
porcelana, cuando trabajamos en un lugar donde la gente es muy pobre y no nos
las podrá pagar. No tendremos pacientes. No tendremos ventas. Nadie consumirá
aquello que sabemos hacer.
Cuando muchos egresamos de la Universidad, no se nos dijo cuánto
cobrar por nuestros servicios y menos por qué razón o en base a qué sistema de
determinación de los honorarios. Salimos a la calle a ganarnos la vida y
tuvimos que aprender preguntando y escuchando.
Nos enteramos que lo que se
cobraba por una obturación era “tanto” y por una extracción era “tanto +
cuánto”. Por una corona de oro “tanto + cuanto + mas el valor del laboratorio " y si la corona en vez de ser de oro era de porcelana, se cobraba
un poco más por que eran más difíciles de hacer. Este nuevo factor “ el grado
de complejidad del servicio profesional ” fue incorporado años más tarde como
un elemento adicional determinante en la determinación de los honorarios
profesionales.
Se determinaban los honorarios basándonos principalmente en el método
de Costos ( 2). Se establecía el llamado “ costo-hora operativo ” (de
acuerdo a una serie de factores derivados de los costos y gastos necesarios
para la prestación de un servicio profesional específico), al que se le añadía
la utilidad deseada o pretendida. De acuerdo al tiempo empleado para la
prestación de cada servicio, se obtenía el honorario profesional final.
El Dr. Raúl Trucco de la Argentina (3) incorporó en el ámbito
latino americano muchos conceptos sobre la determinación de los honorarios y
creemos de necesidad hacerle conocer a Ud. las definiciones y diferencias que
él hacía entre “honorario” y “arancel”.
Para él, “honorario” era “la determinación económica de lo que se
debía cobrar por un servicio profesional, en base a factores éticos y morales,
sin tener en cuenta fórmulas matemáticas o sistemas. Es establecido por una de
las partes, generalmente el dentista ”. Años atrás se conceptuaba el “honorario profesional”, como una “ retribución de honor”que recibía el
dentista de parte del paciente, por el enorme “servicio” que se le
había prestado. Inclusive, el término de “servicio” se entendía casi como “el favor especial que se había hecho al solucionarle un problema de salud”.
Ahora las cosas no son así, por que la estructura socio económica ha variado sustancialmente
en nuestras sociedades, el concepto de atención se ha modificado y se
busca llegar al mayor número de personas con nuestra Odontología.
El Dr. Trucco conceptuaba como “arancel”, “el precio pactado,
estipulado y aceptado por dos partes para el cobro de una prestación
profesional”. El arancel es un concepto más comercial de la transacción de
compra/venta de servicios profesionales y hacia eso nos ha llevado la evolución
del mercado. Ahora es más común hablar de “aranceles” y “tarifas” en vez de
“honorarios”.
Los derechos humanos, conquista conceptual de nuestros tiempos,
han hecho vigente el criterio que estemos siempre dispuestos a atender cada vez
a más personas, ser socialmente más útiles, esforzándonos por alcanzar la mayor
cobertura posible de nuestra profesión. Nuestras Constituciones políticas han
establecido que el país debe permitir acceder a la salud al mayor grupo humano
posible y como la capacidad de la gente continúa con niveles de pobreza
considerables y la modernidad nos ha llevado a ser más conscientes y justos
haciendo que no solo los grupos privilegiados puedan disfrutar de los
beneficios de una buena Odontología, nosotros hemos debido transformar nuestros
criterios de atención.
Nuestro criterio ha debido cambiar más aún, cuando asistimos a lo que
se ha denominado como “la privatización de la salud”, fenómeno presente en la
mayoría de países del mundo. Grupos económicos privados han invertido en salud
permitiendo con nuevos sistemas, que la gente pueda acceder con mayor facilidad
a los servicios. La oferta de prestación ha aumentado considerablemente por que
la formación de nuevos profesionales es indiscriminada. , pero no así la
demanda. La poca demanda existente es estratificada y segmentada.
Se ha comercializado la profesión. El criterio de la prestación de los
servicios ha cambiado sustancialmente y este es un fenómeno mundial. Los
sistemas de vida han cambiado profundamente. La relación entre los hombres es
ahora -
Para fijar los Aranceles, expresaba años atrás el Dr. Trucco, que
había que tener en cuenta, entre muchos otros, los siguientes
factores.
1. Deben reflejar el valor real de la prestación.
2. Debe relacionar las distintas prestaciones.
3. Debe ser un sistema flexible para ajustes en más o menos.
4. Se debe respetar las circunstancias socio económicas de la zona
5. Debe aceptar las variaciones en métodos de las prácticas.
6. Tener estabilidad y contemplar los intereses en juego.
Posteriormente el medio profesional empezó a factorizar los servicios en
función a la responsabilidad implícita del acto y a la complejidad de lo que se
realizaba. También los honorarios se incrementaban en función del grado de
especialización y habilidad de quien ejecutaba el acto operatorio.
Tiempo después se empezó a incorporar otros conceptos
alternativos en la determinación de los honorarios profesionales. Se empezó a
hablar que existían tres maneras de estructurar y fijar los honorarios (4):
a) Método de costos
b) Método de demanda
c) Método de competencia
Lógicamente cada una de ellas se debía utilizar bajo distintas
circunstancias del mercado. Cada una de ellas tenía ventajas y se usaba un
mixtura de las mismas, con predominio del método de costos.
En los últimos años ha habido una transformación sustancial en los
conceptos de marketing empresarial y se tiene ahora muy claramente establecido
que el fin de las empresas y quien determina la operatividad de las mismas, es
el cliente. El y nada más es quien determina “el centro de las decisiones de
la compañías”.
Según lo opinado por el Sr. Rolando Arellano, Director de
Consumidores y Mercados S.A. (5), “el Marketing actúa a través de la
recolección y el procesamiento de las informaciones sobre las necesidades y
deseos de los consumidores, el procesamiento de esos deseos y la propuesta de
productos para satisfacerlos, lo que implica también fijarles un precio
adecuado a las posibilidades de los consumidores”.
El Marketing moderno recomienda a las empresas actuar en función del
mercado, buscando la micro segmentación de los clientes y fijándose como
objetivo importante, lograr su fidelización. El consumidor manda. Es el rey. Es
el dueño de las decisiones de toda empresa, ya que sin él, nada existe con
éxito. Ahora no se debe producir lo que uno sabe, sino lo que las personas
(el mercado) necesita.
Respecto al “precio”, uno de los elementos básicos del Marketing,
éste debe “ asegurarnos una ganancia razonable”, según Jaime Montesinos,
director del Instituto Peruano de Marketing, reconociéndose por supuesto, que
sean precios razonables, al alcance de las posibilidades de los consumidores. “Nada asegurará el éxito a no ser que el Marketing de un producto refleje lo que
está ocurriendo en el mundo real. Así de simple” (5).
Las antiguas maneras como se establecían y fijaban los honorarios
profesionales, ha sufrido un enorme cambio, ya que nuevos elementos operativos
han ingresado al mercado, como ser las Compañías de Seguros y las Entidades
Prestadoras de Salud.
Las EPS ofrecen Planes Integrales de Salud a los trabajadores
de las empresas, que incluyen Planes de Atención Odontológica Básica. Con
honorarios muy accesibles, ponen al alcance de grandes grupos humanos las
alternativas de solución a sus problemas de salud bucal, oportunidad de la que
antes carecían.
Nunca los dentistas nos preocupamos por establecer mecanismos
que acortaran la distancia existente entre la odontología y las personas a
través de planes estables, de largo alcance y prolijidad técnica. Lo que antes
se hizo fueron muy interesantes campañas educativas y preventivas que no iban
más allá de enseñanza de cepillado y aplicación de enjuagatorios de flúor, pero
la gente necesitaba Planes de Atención que realmente solucionaran aunque sea
sus problemas básicos de salud bucal, lo que estas empresas han puesto a su
disposición. La intensidad de afiliación de personas a las EPSs harán aún más
ostensible, futuros cambios en la práctica privada de nuestra profesión.
El Gobierno ha dado grandes estímulos económicos para las empresas que
se afilien a las EPSs, en el proceso de privatización de la salud, hecho que es
común en muchos países de nuestro continente en este mundo tan globalizado.
La
tendencia del mercado es ésa y permanecer ajeno o cerrar los ojos ante esta
nueva realidad es un error. Este hecho innegable hacen cada día más vigentes
las palabras de David Fishman, Director de la Escuela de Empresa de la
Universidad peruana de Ciencias Aplicadas: “ La competencia seguirá siendo
feroz en todos los sectores y los precios que señalen las empresas para sus productos
( o servicios ) se verán influenciados por la capacidad de compra de las
personas.
Las organizaciones tendrán que insertarse en la cultura del cambio
permanente si desean seguir en la lucha, recomponiendo sus servicios,
productos, normas y procesos para poder competir”. (6)
Analicemos muy brevemente estos hechos, desde el punto de vista del
Marketing. “ En la actualidad existe una pérdida de poder de los proveedores de
servicios, quienes observan sin poder hacer nada, cómo su influencia de antaño
( sobre el comportamiento de los clientes ) pasa a manos de los clientes de las
empresas. En detrimento de sus perspectivas de futuro, algunas organizaciones
todavía no han aprendido la lección y siguen actuando como si conservaran su
antiguo poder y ello en razón de una mezcla de desinformación y una cierta
soberbia ” (7)
Continúa expresando el articulista: “ hoy es el cliente quien manda y
decide si los productos están bien diseñados y fabricados, si la calidad de la
atención supera sus expectativas y sus crecientes demandas y si los precios,
tarifas y honorarios que deben pagar están en consonancia con su percepción de
la calidad percibida .......
Otro factor a tener en cuenta es que existe
una cierta cantidad de empresas - no las suficientes - que están incorporando
nuevas maneras de agregar valor ( a sus productos o servicios ), factor que es
rápidamente percibido por los clientes y pasa a ser, en poco tiempo, un derecho
adquirido y no un beneficio diferenciador...... La calidad del producto y
del servicio son la base que justifican el precio”. Esto es absolutamente
cierto.
Se debe tener en cuenta el alto índice de competencia existente en
nuestro país, por el incremento desmedido del número de profesionales (8)
habiéndose incrementado en un 549.53 % de 2,136 que habían registrados en el
Colegio Odontológico del Perú a finales de 1969 a 10,879 colegiados inscritos a
fines de 1999. A mayor oferta de mano de obra, baja de precios u honorarios.
También ha influido en una variación de las reglas de juego la
calidad de un alto número de ellos, el hecho que sean profesionales jóvenes
formados en una nueva concepción tecnológica de la odontología, lo que les
dispensa de una enorme ventaja competitiva. Factores adicionales transcendentes
como la disminución del poder adquisitivo de la gente (8)(9), ha determinado
una variación sustancial en el nivel de los honorarios en nuestra profesión.
Ahora, a pesar que la calidad de los servicios han aumentado proporcionalmente,
existe una oferta muy alta y una demanda de servicios francamente
disminuida.
La gente ya no puede ir al dentista por que no tiene el dinero
suficiente para ello y prefiere afrontar gastos más prioritarios como los
relacionados a vivienda, alimentación y educación, antes que la salud bucal.
Nuestra sociedad ha cambiado profundamente en lo económico, debido a
la recesión que se vive desde hace algunos años. La estructuración social ha
visto modificada su segmentación pero en contra del bienestar. Si vivimos en
una sociedad en la que “el 59 % de la población de Lima gana menos de 300
dólares al mes, lo cual los define básicamente como pobres” y en la que “el
58 % del total nacional de Dentistas ejercen en Lima en donde solamente se
concentra el 29 % de la población” (8) las cosas están complicadas para
todos. Y seguirán por ese camino.
Ante una realidad en la cual la gente no dispone de dinero para
atender adecuadamente su salud bucal, ante los altos índices de pobreza
existente en nuestro país, debemos ser conservadores en la determinación de los
honorarios, ya que si éstos son altos, muy pocas personas nos los podrán pagar.
El futuro nos exige modificar conductas y estrategias de acción empresarial: “las organizaciones deben concentrarse en descubrir y desarrollar aquella
actividad en la que realmente tiene ventajas competitivas, es decir,
especializarse en unas pocas áreas donde sus habilidades las lleven a
desempeñarse mejor que cualquier otra” (11)
Con el fin de concretar las ideas que puedan estar rondando en su
mente, derivadas de lo que he venido exponiéndole y argumentándole en estas
breves páginas, deseo entregarle la síntesis de lo expuesto por Peter F.
Drucker (12), considerado como el más prestigioso pensador y escritor de
nuestro tiempo en el área de la Administración en el capítulo No.3 titulado “
Los 5 pecados capitales de la empresa ”, de la obra citada. Su lectura nos hace
ver claramente lo que los entendidos aconsejan en relación al precio de los
productos o servicios, en nuestro caso, perfectamente aplicables sus postulados
con la determinación o conceptualización nuestros honorarios profesionales.
Dice Peter Druke que los principales errores evitables en el accionar
de las empresas, son:
a) El culto a los altos márgenes de beneficios y a las tarifas
sobrepreciadas.
Para obtener beneficios considerables, las empresas deben producir
bastante. Ganar “algo” en cada servicio, pero prestar o vender muchos
servicios. Esto es lo que produce una óptima posición en el mercado, ya que
nuestros clientes serán muchos. Cuando sus márgenes son muy altos, Ud. está
permitiendo que la competencia gane terreno ya que a igual calidad de servicio,
con un precio menor, sus clientes cambiarán de proveedor..
b) Poner un precio equivocado a un nuevo producto, cargándole “lo que
el mercado soportará”.
Al igual que el punto anterior, este es uno de los defectos de
las empresas de servicios: sobrevaluar sus precios, creyendo que
como lo que se ofrece es de muy buena calidad, la gente hará un esfuerzo y lo
preferirá a Ud.
La verdad es que si sigue este camino, permitirá que otros que tengan
el potencial de ofrecer servicios similares a los que Ud. oferta, o aún
menores, lo harán con menores márgenes, ganando aquellos clientes que fueron
suyos y que Ud. quiso perder por seguir esta política de precios..
c) Fijación del precio según el costo.
Este es un concepto realmente novedoso. Copio literalmente el concepto
expresado por Peter Drucker: “Lo único que funciona es establecer los costos
según el precio”. Lo explico. Los clientes no entienden que ellos deben
garantizar un beneficio apreciable a favor de quien produce el servicio. Sigo
literalmente: “ la única forma sensata de fijar precios es empezar con lo que
el mercado está dispuesto a pagar - y, hemos de suponer, lo que la competencia
cargará - y diseñar nuestros precios según las exigencias de ese precio”.
“Los precios según los costos son la razón de que ya no haya una
industria electrónica de consumo en Estados Unidos. Había tecnología y
productos, pero todo funcionaba fijando los precios según los costos y
los japoneses actuaban siempre estableciendo los costos según los precios ”.
Hay que empezar con el precio y luego ir rebajando gradualmente los
costos hasta llegar a un precio final que es el que el mercado esté dispuesto a
pagar .
En la actualidad, en contraposición con lo que sucedía años atrás, la
gente ya no está dispuesta a pagar tanto por nuestros servicios profesionales.
Saben que si Ud. le pide x soles por una amalgama (por poner un ejemplo) a la
vuelta de la esquina encontrarán a otro profesional que se lo hará por x-5 y si
insisten en su búsqueda, lograrán que un tercero o un cuarto profesional se lo
hará por x-10 o x-15 y encima no le cobrarán la radiografía. Esa es la
verdad de nuestro mercado. Esa es una de las tantas desventajas de que existan
tantos dentistas en nuestra ciudad.
BIBLIOGRAFIA.-
1. Sánchez Yabar, Guido. “ Para ganar y vender más: el Marketing en
las pequeñas empresas ”.Colección PYME 3. Lima, Abril de 1996.
2. Otero, Jaime. Capítulo de “ Análisis de Costos y Honorarios
Profesionales ” Libro Administración en Odontología. Lima, 1990
3. Trucco, Raúl ( +) “ Aranceles y Honorarios ” Cuaderno No.3 de la
Serie “ Práctica profesional socio económica y ergonomía odontológica ”. Bahía
Blanca, Argentina.
4. Otero Jaime, Otero Jaime Ignacio “ Honorarios Profesionales ”
documento disponible en la página web
www.odontomarketing.bizland.com/revista.htm
5. Mifflin, Sandra. Informe Especial. Revista Business Año VII No.69
Junio del 2,000 ps.13y 14
6. Trujillo, José. “ Transformación Total ”. Revista Business Año VI
No.63 Diciembre de 1999, ps.30 a 34
7. Wise, Tom. “Competitividad Siglo XXI ”. Revista Business Año VII
No. 71 Agosto del 2,000, ps.8a 10.
8. Otero, Jaime “ Características económicas de nuestros pacientes ”
Conferencia dictada en la Facultad de Estomatología de la Universidad Peruana
Cayetano Heredia, Lima Marzo del 2,000. documento disponible en la página
web
www.odontomarketing.bizland.com/revista.htm
9. O’Brien Pablo “ El gran ajustón ” Revista SOMOS, Año 14 No.716
ps.14 a 18 Lima, Agosto 26 de 2000
10.“ PEA es casi 10 millones ”. Diario El Comercio, Lima, 9 de Julio
de 1999
11.“ La empresa del tercer milenio ”. Revista Business Año VII No.64
Enero del 2000 ps. 44-45
12. Drucker, Peter “ La administración en una época de grandes cambios
” Editorial Sudamericana. Tercera Edición, Enero de 1999
dirección de los autores:
ejerciciodelaodontologia@gmail.com
jotero@odontomarketing.com
Lo expresado en este escrito, fue incluido en material de estudio entregado a los asistentes a nuestros Cursos de Post Grado de 18 meses de duración, que ofrecimos durante 5 o más años.
Comentarios
Publicar un comentario