33. ÉTICA PROFESIONAL.
ÉTICA PROFESIONAL.
Dr. Jaime Otero
M.
Dr. Jaime Otero
I.
En más de una
oportunidad nos han preguntado qué entendemos por “Ética" y no nos ha sido
fácil expresarnos en muy pocas palabras. Nos ha sido siempre difícil hacerlo de
manera concreta y sobre todo, lograr que se nos entienda con claridad por que
muchas veces hemos encontrado que muchos profesionales entienden por Ética
conceptos incompletos, orientado su entendimiento hacia espacios conceptuales
no precisos y aún a veces errados.
La Etica es una
ciencia cuyo nombre deriva del vocablo griego “ethos“ que significa
“costumbre“. Por ello, sí es posible definir a priori a la Etica, como “la
ciencia de las costumbres“. Tengamos siempre presente que las costumbres
son establecidas por quienes nos rodean más que por nosotros mismos, ya que el
hombre no es un ser que se encuentra solo ni en el universo ni en la sociedad
que lo envuelve y que influye sobre él. Las costumbres son entendidas como la
manera que se comporta un ser y las imponen quienes conforman el medio en el
que nos encontramos. Debemos cumplirlas y respetarlas por que la convivencia
armónica así lo exige. De otra manera se origina el rechazo, la condena y hasta
el apartamiento del individuo. Esta separación que hace la sociedad de aquel
que no respete las costumbres establecidas grupalmente, puede ser establecida
de una manera que no tiene fronteras materiales originándose la condena en el
pensamiento o en las obras o puede hasta originarse un aislamiento físico, que
da origen a las cárceles. El hombre rechaza a quien mata, a quien roba, a quien
miente, a quien no trabaja, entre muchas otras actitudes o incumplimiento de
costumbres.
La Ética es una
ciencia dinámica que origina una conceptualización de la misma índole, por que
el modo de actuar de las personas ha ido modificándose en una infinidad de
aspectos con el transcurrir del tiempo. Aquello que hace cien años atrás era
aceptado habitualmente como correcto o adecuado, puede que ahora no lo sea,
exactamente como que podrán o nó serlo en el futuro determinadas actitudes o
conductas que mantenemos en la actualidad. De repente dentro de 100 años muchas
de las cosas que ahora nos parecen bien o mal, en ese momento del futuro no lo
sean.
Desafortunadamente
el hombre no es un ser absolutamente predecible puesto que nadie conoce cómo
pensaremos en unos años más. El criterio humano individual y grupal cambia de
acuerdo a la evolución social y ésta a su vez es consecuencia de los
conocimientos basados en los acontecimientos y los descubrimientos. Lo que el
hombre piensa sobre el sexo es ahora absolutamente diferente de su concepción
hace escasos 50 años atrás por que es mucho lo que se ha descubierto sobre la
biología y fisiología del sistema reproductor del hombre. No es que no estemos
refiriendo a “ la conducta moral “ del hombre respecto a este tema del sexo,
sino al “ comportamiento “ como actitud, frente a ello.
Podrá suceder
aquello que expresó en su momento el filósofo Séneca: “ lo que antes eran
defectos, ahora son virtudes “, aceptándose a su vez que hoy puede haber sido
transformado en “defecto“, aquello que Séneca en su momento consideró como
una “virtud“. El hombre cambia, las sociedades cambias es una aseveración
innegable. La relación del hombre consigo mismo, con los demás, con su tribu
social, es ahora muy distinta que a principios o mediados de este siglo. Esta
mutación nos exige hacer conciencia sobre ello y prepararnos para recibir los
cambios con naturalidad y eficiencia, si es que deseamos mantenernos vigentes y
no convertirnos en individuos obsoletos fuera de lugar societario o de época
filosófica.
La Ética se
refiere a lo que es considerado como “ correcto o incorrecto “ y no
principalmente a lo que es considerado como “ bueno o como malo “ ya que de
ello se ocupa la Moral, ambas ramas de la Filosofía, que es la ciencia del saber
que tiene como fundamento a la razón. Por ello, la Ética y la Moral pueden
permitirse ser pendulares pero no ser conceptos transformables en su esencia.
Lo bueno será siempre bueno y lo malo, también lo será. Cuando el hombre
considera como bueno aquello que sustancialmente es malo, es por que se
encuentra en retroceso evolutivo. No deseamos insistir sobre estos conceptos
por que son fácilmente entendibles y no deseamos extendernos en exceso.
Lo que se
considera como “ correcto o incorrecto “ lo determina la sociedad, el grupo de
hombres que la conforman y la integran, aún a costa de que individualmente no
lo aceptemos con integralidad. Por ello es la sociedad quien determina las
costumbres del grupo y no lo hace un solo individuo, ya que por Decreto se
puede eventualmente gobernar un país, pero con una disposición legal, sea cual
fuere su naturaleza, no se puede transformar el pensamiento del hombre y menos
imponerle uno nuevo, mejor o peor haciéndole que acepte aquello que rechaza por
indebido.
Esto es esencia
la Ética: la ciencia de las costumbres, la ciencia del comportamiento. La
conducta la contempla la Moral que se ocupa de lo bueno o lo malo. Ética no es
solo hacer o no propaganda o publicidad, sino Ética es la ciencia que se ocupa
del comportamiento del profesional médico respecto a sus pacientes, a su
entorno, a su medio social, a sus demás colegas. Se es o no ético en lo
interior ya que el convencimiento regula el comportamiento. Cuando la Ética se
refiere a las normas de comportamiento de un grupo en particular, se origina la
Deontología. Se es o nó ético, de la misma manera que se es o no deontológico.
Quien actúa correctamente en su interioridad lo hará con los demás.
La Deontología
Médica y Odontológica establecen el respeto al paciente tanto en el trato como
en la protección, mantenimiento y recuperación de su salud. Por ello no es
ético no esterilizar los instrumentos y también lo es no preocuparse
conscientemente en supervisar que otros lo hagan adecuadamente por encargo
nuestro. No es ético despreciar al paciente y no tratarlo con respeto,
paciencia, buen ánimo y de acuerdo a sus necesidades, anhelos y posibilidades,
etc., etc. Tampoco es ético cobrar de más, no capacitarse para siempre hacer
las cosas de la mejor manera, hacer un trabajo cuando uno no es capaz de
ejecutarlo con estándares de excelencia. No es ético referirse inadecuadamente
a terceros y se falta a la deontología cuando se piensa o habla mal de quienes
pertenecen a nuestro grupo profesional. No se es ético cuando se viola el
secreto profesional o con el afán de obtener ventajas personales divulgamos lo
que nuestro pacientes tienen o tuvieron. Tampoco es ético sentirse mejor o
superior científica o técnicamente a los demás, simplemente por que no lo somos
y jamás podremos aceptar como correcta la soberbia, por que la sociedad la
rechaza.
dirección de los autores:
ejerciciodelaodontologia@gmail.com
jotero@odontomarketing.com
Lo expresado en este escrito, fue incluido en material de estudio entregado a los asistentes a nuestros Cursos de Post Grado de 18 meses de duración, que ofrecimos durante 5 o más años.
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