4. POR QUÉ ADMINISTRACIÓN Y MARKETING ?
POR QUÉ ADMINISTRACIÓN Y MARKETING EN ODONTOLOGÍA ?
Dr. Jaime Otero M. Dr. Jaime Otero I.
Nos produjo gran preocupación algo que nos sucedió unos meses atrás,
cuando recibimos un mensaje electrónico de un dentista (al que yo consideraba
sumamente destacado en lo profesional y sobre todo en lo conceptual y
académico), quien nos manifestó con preocupación, que no entendía por qué
estábamos editando una “revista virtual” que llegaba al computador del
consultorio de muchos profesionales y que trataba exclusivamente del ejercicio
de la profesión y que en ella se hablara sobre diversos temas relacionados con
la Administración y el Marketing en lo concerniente a la prestación de
servicios. Este amigo me preguntaba por qué no la habíamos orientada a la
difusión de los aspectos científicos y técnicos de la Odontología, antes que
hablar de la práctica de la misma.
Para que Ud. entienda mejor aquello que pensamos en ese momento, le vamos a relatar un hecho que nos sucedió con anterioridad, cuando el año 1990 publiqué mi libro de Administración en Odontología. En más de una oportunidad, algunos dentistas antiguos se me acercaron fraternalmente y me preguntaron (algunos de ellos con voz a mediana intensidad como para no ser escuchados por otros dentistas que estuvieran cerca), por qué había escrito un libro sobre Administración en Odontología, si nosotros éramos dentistas y no comerciantes, que no vendíamos nada y que no éramos empresarios. Administración, ¿para qué?
En esos momentos tuve mucha paciencia para expresarles algunas ideas extraídas
de los libros y de mi práctica profesional y explicarles que la Administración
era una ciencia social ya enraizada con énfasis en la sociedad humana, que se
había iniciado en los primeros años del 1900, que se enseñaba en muchas
Universidades con una duración curricular de 5 años, que yo había trasladado
sus conceptos generales a nuestra profesión para obtener sus beneficios y que
de todas maneras, todos los autores que habían escrito sobre ella, expresaban
que nos ayudaba a vivir mejor.Les dije también que todos usábamos la Administración para obtener mejores resultados en nuestras actividades diarias y que todos nos administrábamos en nuestra vida particular y en nuestra actividad laboral. Con la salvedad de que algunos lo hacían bien y otros mal, de lo que dependía que algunos alcanzaran el éxito en su vida y otros no. Recuerdo las caras de muchos de ellos que me escuchaban con atención, pero que me mostraban expresiones de que sí bien me habían entendido, no estaban convencidos de que tuviera la razón.
Así fueron transcurriendo algunos meses y un buen día tuve la enorme
satisfacción de escuchar en una Conferencia que ofrecía el Dr. David Loza
(quien me había hecho el honor de prologar mi libro de Administración), que a
él le había parecido un poco extraño que yo le hubiera pedido que escribiera
algunas palabras como presentación en mi libro, porque él lo que sabía muy bien
era Prótesis pero no Administración. Dijo también el Dr. Loza que luego de
leerlo, lo había aplicado de inmediato en su propio consultorio y que aquellos
conceptos que yo recomendaba trasladar del ámbito de la ciencia de la
Administración para el trabajo cotidiano de los dentistas, le estaban dando muy
buenos resultados. ¡Valió la pena el esfuerzo! Me dije y seguí con los Cursos
que me iban solicitando sobre el tema en distintos lugares.
En países como los de esta parte del continente americano, en los que la pobreza cada día gana más adeptos y en donde el esfuerzo que realizan nuestros gobiernos es muy difícil que logre resolver el problema de la caries dental, la enfermedad periodontal y las maloclusiones, el problema social de la salud bucal no se solucionará sin la decidida y directa participación de los profesionales.
Seguir hablando de sofisticación tecnológica sin detenernos a idear mejores métodos para lograr una mayor cobertura para la salud y sobre todo aplicando metodología preventivas o restauradoras que la gente pueda pagar, nos convierte en seres soñadores, románticos y por qué no decirlo, ineficientes. Porque los profesionales nos debemos a la sociedad y por ella existimos. Si no logramos algún día dar salud bucal a nuestra sociedad, como grupo humano no habremos sido capaces de concretar nuestros objetivos.
Estamos convencidos que la única manera en que como gremio podremos dar mejor salud a nuestros pueblos y por ende a sus hombres, será a través del empleo sistemático de los postulados que ponen a nuestra disposición ciencias como la Administración, el Marketing y especialidades complementarias, que aún algunos consideran modernas pero que ya no lo son. Ellas nos ayudarán a lograr mayor eficacia y eficiencia en nuestra labor de prestación de servicios.
Si logramos desarrollar métodos reales y factibles, que aumenten la productividad en nuestros consultorios, podremos dar salud a un mayor número de personas que se beneficiarán de ello con menores niveles de gasto o inversión, con menor esfuerzo físico de nuestra parte, con un mayor aprovechamiento de la inversión efectuada en nuestra preparación y en nuestros centros de atención (consultorios) y sobre todo, con mayores posibilidades de alcanzar metas mensurables.
De esta manera, alcanzaremos los objetivos que como profesión debemos tener claramente establecidos. El hacer las cosas solamente con buena voluntad o a través de enunciados programáticos sin sustento científico y que no conlleven planes estratégicos establecidos para alcanzar objetivos tangibles, nunca nos permitirá lograr las metas de salud comunitaria que corporativamente tenemos que establecer.
Para lograrlas, necesitaremos indefectiblemente de la Administración y el Marketing, con inversión de medianos esfuerzos personales y grupales y sin necesitar grandes cantidades de dinero, elemento necesario en nuestras sociedades, que los profesionales debemos estar dispuestos a invertir para provecho de la sociedad y por qué no decirlo, en beneficio de los resultados que obtengamos como fruto de nuestro trabajo.
Recuerdo haber leído años atrás varios ejemplares de una revista alemana de
interés social, de modas, de la vida elegante de ese país, llamada “Focus” la
que era parcialmente contratada cada cierto tiempo por la Asociación Alemana de
Odontología, quien ponía en la carátula y en unas 10 páginas interiores a todo
color y con magnífico diseño gráfico y potencial vendedor, diversos
artículos y notas en los que hacía conocer a la gente los adelantos técnicos de
la odontología y una gran cantidad de material educativo que enseñaban cómo
cuidar, mantener, prevenir y recuperar la salud bucal. En ellos había un
sentido permanente: que la gente conociera más de la profesión y de los beneficios
que ella les aportaba a la calidad de vida de la que podían disfrutar.
Si nos ponemos a calcular el nivel de la inversión necesaria para comprar 10
páginas de la mejor revista de cualquiera de nuestros países, en la que se
hable de Odontología (sin protagonismo de nadie, sin sesgo alguno para
destacar ninguna especialidad, sino solo de salud bucal y odontología), por
supuesto que será bastante caro o mejor dicho, nos demandará un gasto grande y
difícil de cubrir (que consideremos como “ inversión ” antes que como “ gasto ”
y como “ costoso ” y no como “caro”)
Nadie compra nada que no lo beneficie. Nadie compra nada que no le dé
ventajas mayores que el gasto efectuado. La gente prefiere irse a Aruba de
vacaciones por unas dos semanas, antes que hacerse un puente de porcelana o un
tratamiento de Ortodoncia que le será benéfico para toda su vida o la de alguno
de sus hijos. Lo que debemos hacer, es aprender a vender Odontología...
y venderla.
“ .... Marketing en Odontología es una exploración y un nuevo enfoque de
cómo ejercer la odontología en nuestro medio, donde la economía está en
relación opuesta a la sobrepoblación ” escribió en el prólogo de mi libro el
año de 1992 el Dr. Julio Begazo Sanz, entonces Presidente de la Sociedad
Peruana de Administración en Odontología, uno de los dentistas más
conservadores que yo he conocido en mi vida profesional, pero que sin embargo
siempre nos demostró ser un hombre que supo caminar al lado de la modernidad.
Todos tendremos siempre presente su figura asistiendo a todos los Cursos de
Post Grado que se dictan en el país y con esa actitud, nos ha demostrado a
todos quienes hemos seguido su camino, que el hombre debe cambiar
permanentemente, debe adaptarse a las nuevas formas de ejercer la profesión y
sobre todo, mantenerse en la cresta de las nuevas costumbres sociales que nos
guíen al progreso, si no se desea caer en lo obsoleto y en lo inútil.
El Dr. Begazo Sanz me sorprendió con su interpretación del contenido de
mi libro de Marketing en Odontología y el tiempo le dio la razón absoluta en
otro de sus conceptos apuntados en la misma página: “ si bien ahora los
dentistas peruanos no tenemos una marcada competencia profesional, pronto la
tendremos, por la relativamente gran cantidad de egresados de siete Facultades
de Odontología que encontrarán un país con 22 millones de habitantes, pero con
una mínima proporción que busca atención dental ”. Hoy 8 años más tarde, vemos
que el Dr. Begazo tenía muchísima razón.
Por muy diversas razones, todos los profesionales de la salud debemos
entrenarnos permanentemente en las diversas áreas de la Administración y el
Marketing y no pensar que ellas deben ser utilizadas solamente por quienes
venden productos (cocinas, refrigeradores, automóviles, computadoras, etc.)
Nosotros vendemos servicios de salud y nuestro consultorio debe ser siempre
conceptuado como una empresa ubicada en el área “de la prestación de servicios
de salud”.
No nos fue enseñado un modo concreto y útil, ventajoso y práctico de ser dentistas, sino que nos dieron los conocimientos suficientes y nos entregaron la licencia para ejercer. Prueba de esta carencia formativa es la actual situación de mala salud bucal generalizada en la población de nuestros países, la práctica individualista de la Odontología, los bajos índices de ocupabilidad laboral existente en nuestras prácticas privadas, los altos costos de nuestros servicios, muchísimas veces inaccesibles a las grandes mayorías.
Gerenciar nuestros consultorios será una de las preocupaciones que debemos tener permanentemente. Por ello nuestra profesión tiene nivel universitario, al igual que muchas otras carreras; si así no lo fuera, se podría enseñar en unos cuantos semestres. Lo que ha sucedido es que en muchas de nuestras Universidades se ha perdido o errado el sentido de nuestra formación. Se incidió en exceso en lo teórico y se nos orientó hacia lo tecnológico y no se nos exigió en lo social en la medida de lo debido. Lo importante e interesante es que ambas ramas del saber y del actuar, no son antagónicas sino complementarias. Son dos ciencias sociales interdependientes ya que ambas sustentan sus conceptos interrelacionándose y poniéndose al servicio del hombre y de las acciones o empresas que éste emprenda.
De mucha utilidad me fue saber que la Administración trata
sobre el proceso de elaboración o confección de los productos o servicios y que el Marketing se encarga de su comercialización. Quien no comercializa lo que produce, fracasa. Quien no elabora adecuadamente un producto o un servicio, nunca logrará que nadie lo adquiera y menos que quede satisfecho con él.
La Administración estudia
la estructuración de las actividades de los grupos humanos que tengan
propósitos comunes y en los que hayan sido establecidas metas específicas (3).
El fin de la
Administración es lograr eficiencia. En un consultorio existe un grupo humano (
profesional o profesionales y personal asistente) que tiene un propósito común
y metas específicas (prestar servicios de salud bucal que produzcan bienestar
para mejorar la calidad de vida de quienes acudan a él: pacientes o clientes)
Como la eficiencia es sinónimo de éxito, producir buenos productos o prestar
buenos servicios es una meta para todos los que administran bien su negocio o
actividad. Quien “no administra convenientemente” o lo hace mal, fracasará.
Por eso es que se aconseja instruirse en Administración.
De la misma manera que si una persona desea recorrer 10,000 kilómetros
en una dirección determinada debe empezar en el punto cero e ir avanzando
paulatinamente, la Administración es un proceso que se debe expresar y
ejecutar de manera ordenada y secuencial.
Primero se hace Previsión,
luego Planeación, Organización, Integración, Dirección y Control.
En ese orden.
Primero se analiza y planifica una actividad pues si no, no existe nada para organizar ni integrar y menos para dirigir o controlar. Quien no sabe “organizar ” jamás logrará buenos resultados. Quien no “ integra ” los distintos elementos de su empresa o consultorio, no vende productos o servicios, sino que ofrecerá partes inarticuladas de algo amorfo, sin sentido práctico, que no tiene un propósito o un fin determinado. Quien no “dirige” nunca llegará a ningún puerto ni será eficiente por que no aprovechará el potencial laboral e intelectual de terceros. Quien no “controla” nunca obtendrá resultados eficaces, pues aquello que obtenga nunca tendrá estabilidad.
No existe nada nuevo ni nada extraordinario en esta sucesión de etapas, ya que ellas se establecen a través de reglas o normas, las que deberán ser muy claras, precisas y conocidas por todos quienes intervienen en una empresa. Una “empresa” es un grupo integrado de personas que desarrollan una actividad común. Por eso un consultorio es una empresa y sobre ello no nos debe caber la menor duda.
En 1900 don Frederick W. Taylor ya hablaba de la Administración como ciencia,
refiriéndose a la aplicación de sistemas en las áreas de gerencia de personal,
remuneraciones, sistemas de costos, estudios de métodos y tiempos, planeación y
control. No es nada nuevo todo aquello de lo que se habló hace más de 100
años atrás ya pesar de todo este tiempo transcurrido, los dentistas y
los profesionales de la salud en general, no creemos necesario dedicar horas a
su estudio y menos para aplicar sus preceptos en favor del desarrollo de
nuestras vidas en lo individual y en lo profesional.Tengamos presente que en los tiempos actuales, en el hoy del año 2,000 lo último, lo que da que hablar y que nos debería preocupar, ya ni siquiera está referido a la computación y al Internet sino a la biotecnología, “porque la fiebre generada por el trazado del mapa del genoma humano ha modificado el camino de las inversiones de grandes capitales”. “Este año y el 2,001 van a ser los años de la biotecnología” predice Paul Haycock de Apax Partners (4) A pesar de estos enunciados con los que estamos absolutamente de acuerdo, aún no hemos subido el escalón anterior, el de la Administración.
“Las cosas han cambiado y muy aceleradamente. La velocidad de los cambios es tal que quien no tenga una clara comprensión del proceso que estamos atravesando no solo verá en peligro su desarrollo profesional sino también su propia estabilidad emocional” (5)
El estilo de trabajo y las normas de práctica profesional que muchos dentistas realizan en sus consultorios, han sido generados por el azar, ya que no han sido planificados o preestablecidos. El perfil de un dentista respecto a la sociedad no está señalado con claridad en algún documento que sea de fácil y común acceso. Tengo 35 años de recibido y desconozco si existe una metodología específica determinada por nuestro gremio, en la que se le haga conocer al estudiante o al dentista recién graduado cómo actuar en lo profesional en relación con los pacientes o la sociedad. No sé aún si existe un conjunto de recomendaciones que en cualquier momento de nuestra vida profesional podamos leer para ver si estamos actuando adecuadamente o al menos conforme a conceptos generales que la profesión nos recomiende.
Años atrás produjimos un documento sobre Deontología odontológica (Ética grupal para dentistas) en respuesta a una solicitud que nos efectuara el Colegio Odontológico del Perú (6) y posteriormente realizamos otra publicación (7) en
el que nos referimos a las relaciones que deberían existir entre el profesional
y el Colegio Odontológico del Perú, como ente rector de su quehacer ético
corporativo. También nos referíamos en esa publicación al papel del profesional
frente a la sociedad, lo relacionamos con los servicios que prestará, sus
honorarios profesionales y su futuro consultorio. Hablamos también acerca de
las oportunidades de trabajo para el recién graduado, incluimos un artículo
publicado en el año 1980 sobre “Consejos para encontrar un buen dentista” y
concluimos con unos comentarios sobre “Los Costos actuales de la atención
dental”. Creemos que con ambas publicaciones contribuimos para que el
profesional cirujano-dentista fuera más conocedor de su rol en la sociedad que
le rodea, de la que forma parte y en la que sobre todo, se gana la vida.El conocer las características de su consultorio, cómo debe funcionar, desarrollar y crecer, las relaciones que se deben establecer entre el profesional y su personal asistente, las características del trabajo que debe realizarse en lo técnico y científico para lograr la solución a los problemas de salud de los pacientes, los honorarios profesionales, su nivel y forma de estructuración, cómo efectuar la planificación de gastos, costos e ingresos, cómo cobrar los honorarios por nuestro trabajo y el manejo de las deudas, cómo lograr buena implementación de equipos, material e instrumental y muchos otros aspectos más, serán regulados por un conocimiento administrativo del ejercicio profesional. No tener la formación o conocimientos para hacerlo, probablemente no nos permita obtener buenos resultados.
Las técnicas para saber aprovechar la experiencia propia en favor de uno mismo y de los pacientes, la prestación calificada de servicios, el lograr la satisfacción de los clientes o pacientes, obtener la recomendación a terceros, el establecimiento de una adecuada cartera de clientes, su exitosa utilización y aprovechamiento, el lograr que muchos compren nuestra ciencia, dar una buena atención a todos o al menos a casi todos, comprender la problemática humana de los pacientes y la económica también, cómo hacer conocer a los pacientes nuestros honorarios (presentación de los casos y la efectiva venta de los servicios) nos será dado a conocer por el Marketing ( 8)
“Marketing” es lograr identificar aquello que la gente desea comprar por
que lo necesita y consiste en el arte de ponerlo a su entera disposición en
el lugar correcto, en el momento adecuado y a un precio conveniente. Si el precio es alto, la gente no lo compra. Si
no lo encuentra con facilidad, tampoco. Si no lo puede comprar cuando lo
necesite, jamás volverá a intentarlo por que ya no le interesa. Así de
simple. Lo mismo sucede con los dentistas. Si un paciente, nuevo o antiguo no
lo encuentra en su consultorio en el momento que la persona deseaba ser
atendida por que tenía un dolor, buscará atenderse con algún otro profesional
que trabaje en el piso inferior del edificio. Si Ud. sobreestima su
honorario, lo mismo.
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La gente desea en este momento conjugar calidad y precio. Calidad como la que cualquier profesional habitualmente puede brindar, la ofrecen muchos dentistas. No se olvide que hay sobre población de oferta de profesionales y menor demanda de los servicios por empobrecimiento de la gente. En lo que podemos estar tranquilos es que el 97 % de la gente de nuestro país necesita de nuestros servicios, pero el problema es que la gente no puede pagarlos.
No deseo hacer comentarios sobre las condiciones económicas de nuestra población en la actualidad, pero me basta expresar que según lo publicado en el Diario El Comercio (9) de que “la grave crisis económica por la que atraviesa el país ha golpeado duramente al sector de la pequeña y micro empresa (PYME), de tal forma que un millón y medio de empresas han salido del mercado en los últimos diez años, calculándose la pérdida de puestos de trabajo en una cifra cercana a los cuatro millones. En el siguiente tema, hablaremos de las condiciones económicas de las personas en nuestro país, hecho que dificulta aún más nuestro ejercicio profesional, ya que la gente prefiere gastar su poco dinero remanente en otras cosas antes que en odontología, ya que nuestros servicios profesionales tienen “ demanda negativa ” es decir, a la gente le molesta gastar su dinero en nuestros consultorios. Prefieren irse de vacaciones al Caribe. Esta y otras razones que iremos analizando en el presente libro, hacen más urgente un cambio de mentalidad y de metodología funcional en nuestra práctica, si deseamos poder seguir viviendo de nuestra profesión y no llegar a sufrir los índices de inasistencia de pacientes que ahora muchos de nosotros tenemos en nuestros consultorios particulares.
“Saber ver el mercado” es una habilidad de quien desea comercializar con éxito sus productos o servicios. Quien no, es probable que nunca triunfe. Quien sepa adelantarse a los hechos y logre identificar la tendencia en el gusto o las necesidades futuras de la gente, podrá colocar su industria, su tienda o su consultorio a la vanguardia de los demás, ya que los gustos de las personas son oscilantes y no solamente están regidos por factores étnicos o culturales, sino que las modas o preferencias caprichosas, muchas veces determinan que un establecimiento tenga éxito extraordinario y otro no, a pesar que este último pueda estar mejor acondicionado o mejor preparado para ofrecer mejores productos o servicios.
Quien sepa cambiar de mentalidad, hacer una revolución de sus ideas establecidas, podrá sentirse que está acompañando los cambios sociales. El mundo se encuentra en permanente proceso de transformación y quienes tenemos que vivir estos momentos, tendremos que ser flexibles, capaces de cambiar, para seguir viviendo de acuerdo a lo que el mercado nos exige. Ya nunca más la Odontología será lo que fue 30 0 40 años atrás y aún lo que fue hace 5 años, por que aparte que no existía accesibilidad mayoritaria a los servicios, el entorno que envuelve a nuestra profesión en estos días, se ha modificado sustancialmente.
La clientela particular, mayoritariamente, ha dado paso a los pacientes de seguros y de todos aquellos sistemas de seguridad social que permiten que la gente pueda recibir los servicios que le son adecuados y a precios realmente convenientes para ellos. Tal vez para los dentistas no, pero de ese tema hablaremos en otra oportunidad, ya que ahora estamos hablando del ejercicio privado de la Odontología. Saberse mantener en la cresta de la ola de la preferencia del público, es también una habilidad que se tiene de manera intuitiva (ya que mucha gente ha nacido con un don superespecial para hacer buenos negocios en su vida) o deberemos capacitarnos y entrenarnos para ello. Ya no es posible a mi modesto entender, vivir sin conocer Administración y Marketing y no me parece conveniente que a los alumnos de esta profesión no se les capacite intensamente en ello.
A diario hay que estudiar y practicar
los conceptos y recomendaciones de la Administración y el Marketing pues ambas
ciencias nos ubican en nuestro espacio social. Mucho recuerdo por que grabado
se me quedó una de las recomendaciones que hicieron los Directores Nacionales
de Salud Bucal de los países del área andina quienes se reunieron en Lima el
año 1993 y expresaron que una de las grandes carencias que tenían en
su sector es que los profesionales egresaban de las Facultades, sin ser
conscientes de que la salud bucal comunitaria era el objeto principal de su
práctica. Tenían razón ya que si un alumno no tiene la seguridad de que
ése es su rol en la sociedad, por que no se lo dijeron con claridad en
sus años de formación de pregrado y simplemente deduce que él está siendo
entrenado para dominar la tecnología profesional y ser un destacado científico,
las cosas irán mal para todos, personas y profesional.
En muchas oportunidades he escuchado que el recién graduado no posee espíritu gerencial y no se encuentra capacitado para ofrecer y lograr vender sus servicios profesionales. Vender servicios en general es muy diferente que vender servicios profesionales, ya que éstos son intangibles. Depende de muchos factores el grado de satisfacción que se origine en quienes los reciben, lo que hace particularmente difícil ser bueno vendiendo servicios. Cuanto más sepa de Administración y Marketing, más factible le será. Y que conste que no le digo “ más fácil ”, por que no lo es.
Cuando Ud. tenga la habilidad de dar regularmente un buen servicio a la gran mayoría de personas que acudan a su consultorio, cuando los servicios que ofrezca a buen precio, justo para Ud. y accesible para los demás, cuando le sean aceptados con facilidad, que lo que Ud. haga profesionalmente le produzca bienestar a los pacientes con quienes ya podrán haberse hecho amigos, que queden satisfechos y que lo recomienden a Ud. para que atienda a su vez a sus propios amigos, Ud. Podrá estar satisfecho por que difícilmente le faltará trabajo. De ello podrá sentirse orgulloso por que habrá logrado el éxito. Para ello, antes deberá haber leído mucho de Administración y Marketing.
Bibliografía
1.Otero,
Jaime “ Administración en Odontología ”. Lima, Perú, 1990
2.Otero,
Jaime “ Marketing en Odontología ”. Lima, Perú, 1992
3.Sánchez
Guzmán, Francisco. “ Introducción al estudio de la Administración ”Editorial
Limusa, México 1976.
4.Fleming
Charles “ Las biotecnologías recuperan su encanto ” Diario El Comercio, Lima, 4
de Julio del 2,000
5.Schneer,
Manuel. “ Marketing de Servicios Profesionales ”. Ediciones Granica S.A. Buenos
Aires, 1997.
6.Otero,
Jaime; Delgado, Wilson; Ganoza, Carlos; Loza, David. “ El Ejercicio de la
Odontología ” Escuela de Mejoramiento Profesional del Colegio odontológico del
Perú, Lima, Año 19917
7.Otero,
Jaime “ Bienvenidos a la Odontología ”, Colegio Odontológico del Perú, Lima,
Septiembre de 1992.
8.Borge,
Sergio; Campos, Silvio; Saquy Paulo César. “ Iniciacao a Administracao em
Odontologia ” Editora de Publicacoes Cientificas Lta. Rio de Janeiro, 1989
9.Cierre de
las PYME ocasionó la pérdida de millones de empleos. Diario El Comercio, Lima,
4 de Julio del año 2,000
dirección de los autores:
ejerciciodelaodontologia@gmail.com jotero@odontomarketing.com
Lo expresado en este escrito, fue incluido en material de estudio entregado a los asistentes a nuestros Cursos de Post Grado de 18 meses de duración, que ofrecimos durante 5 o más años.








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