53. SU MAJESTAD EL MARKETING
SU MAJESTAD EL MARKETING
Dr. Jaime
Otero M. y Dr. Jaime I. Otero I.
Vamos a dejar en este punto nuestros comentarios sobre Administración y un poco burlonamente hemos titulado así la presente Nota, pues desafortunadamente sobre esta otra ciencia social, el Marketing, existe bastante confusión. Se piensa y así nos lo han expresado muchísimas veces muchísimos dentistas que “ellos son muy buenos dentistas” y que solamente les hace falta aprender de Marketing para tener éxito y las cosas no son así. El éxito se obtiene conjugando una serie de circunstancias, una de las cuales es indudablemente el Marketing pero de ninguna manera es una panacea ni la única solución.
Es un conjunto muy grande de factores
los que intervienen para lograr el éxito en nuestra profesión y será preciso
primero identificar qué cosa es para cada quien “tener éxito”. Para unos será
tener muchos pacientes, otros podrían estar satisfechos con brindar buenos
servicios profesionales, otros podrían pensar que lo correcto es el respeto al
ser doliente y a la dignidad del ser humano, otros buscarán el perfeccionismo
técnico como símbolo de la calidad de sus servicios y muchos compararán su
éxito con el nivel de ingresos económicos que logren y todas las alternativas
son válidas desde el momento que existe libertad de opinión y de
conciencia.
Habíamos expresado en la
Nota 1 que el Marketing es la ciencia social que siendo complemento
de la Administración, se ocupa de todo lo relacionado a la relación que se
establezca con las personas (sociedad, pacientes o clientes), para lograr la
comercialización de nuestros servicios. Si alguien es muy buen dentista (y
todos lo somos en verdad, pues si algo tenemos de “sobra” en nuestro gremio es
“capacitación”), pero no conoce de Administración y Marketing y no los aplica
de manera permanente en su consultorio, habrá escogido el camino más largo
posible para llegar al éxito.
La Odontología ha avanzado muchísimo
en lo técnico en los últimos años para satisfacción de todos, pero
desafortunadamente no hemos avanzado de igual manera en todo lo relacionado a
la gerencia de las prácticas y tampoco en la gestión de los consultorios y
menos en la comercialización de los servicios. Prueba de ello es que en
muchísimas de nuestras ciudades hasta puede existir un exceso de profesionales
que ejercen de manera privada o individual, pero los consultorios no se
encuentran rebosantes de personas que quieran ser atendidas.
a) por que los dentistas no hemos
realizado campañas que promocionen los beneficios de tener una buena salud
bucal,
b) por que corporativamente y a través
de campañas masivas, no hemos logrado “educar” a la gente para que cuide su
boca,
c) por que no aplicamos rutinaria y
masivamente programas que favorezcan la prevención de enfermedades bucales,
d) por que nuestros honorarios son
muy altos para el bolsillo de las personas o
e) por que nuestros sistemas de
atención no hacen agradable la visita de la gente al consultorio dental,
f) por que siendo la
Odontología un tema que tiene “demanda negativa” (la gente prefiere gastar
US $ 2,000 en un viaje de vacaciones a Aruba que invertirlo en su propia boca o
aún en la de sus hijos. No hemos logrado ni remotamente revertir esta
situación, para perjuicio de todos: población y profesión.
Podríamos seguir enunciando motivos para el comportamiento de las
personas quienes no son amigas de un buen cuidado bucal, pero vemos que todas
son fallas en el proceso de comercialización (Marketing) de nuestra profesión,
desde el momento que no se ha logrado una buena relación entre las personas y
la Odontología.
Comentarios
Publicar un comentario